
Si, se termina el 11, un año fecundo. Para un buen cierre, gané el Premio Sur de la Academia de Cine al Mejor Guión Adaptado por “Aballay, el hombre sin miedo”, que como bien sabes, es una transposición del cuento Aballay, de Antonio Di Benedetto.
El 12 viene bien, según parece. Tengo un proyecto por comenzar a rodar, pero no quiero adelantar nada hasta que no este ahí con la cámara. Lo único que diré es que es documental y que habla sobre el trabajo, la vejez y la representación. Somos una tensión entre la memoria y presente. El paso del tiempo agranda el pasado mientras que disminuye el futuro, entonces, ¿Qué somos ahí? ¿En qué nos convertimos cuando el sistema nos empuja al retiro, al abandono de la actividad?
Vamos a intentar desentrañarlo juntos durante el 2012.
También estoy escribiendo un nuevo guión (aunque no tan nuevo, esta es la pista). Le tengo fe. Igual que el protagonista, que tiene fe por sobre todas las cosas (esta es la otra).
Además, estoy pensando en que este sitio se vuelva un poco menos formal. Si viniste para ver qué hago o porqué me conociste, tal vez te interese saber un poco qué pienso, así que voy a intentar escribir más seguido y no en términos de anuncios, sino de reflexión.
Entonces: les deseo un 2012 lleno de amor -si nos queremos no va a haber ningún cataclismo Maya que nos pueda dividir-
Archivado bajo reflexion, saludos